Esta semana no preparé un texto. El miércoles en la mañana me hice mi primera prueba COVID. Fue una prueba rápida de antígenos que pensé saldría negativa y la hice sólo por solidaridad con mi esposa. Salió positiva.
Yo estoy relativamente bien. La semana pasada estuve demasiado cansado y con dolores de cabeza, pero yo pensaba que simplemente había dormido mal. Incluso me estaba tomando café en la tarde que jamás me alcanzó a hacer el efecto que esperaba. Pero pudo haber sido mucho peor si no fuera porque estoy ya vacunado.
Ahora estoy tomando la vida a un ritmo más lento, para evitar alguna reacción imprevista. También me ha tocado tener que cuidar a mi esposa y a los niños. A mi esposa porque su reacción ante el virus ha sido mucho más fuerte que la mía (no está vacunada), aunque nada de preocupación. A los niños porque son niños.
Estoy trabajando en un proyecto de economía del cuidado. Creo que es un tema súper importante y hay muchísima área de crecimiento en los cuidados. Parte del trabajo que haremos tiene que ver con el entendimiento de la brecha qué hay entre la oferta de cuidados profesionales y la demanda existente.
Por eso haré un taller de exploración de la ENIGH en los próximos días para que juntos aprendamos a hacer estas proyecciones a partir de micro datos sobre ingresos, gastos y tiempo dedicado a los cuidados y a otras labores en el hogar.
Si te interesa ingresar al taller, aparta la fecha del 8 de Junio y asegúrate de estar suscrito a este boletín para recibir información sobre el mismo.