Hay básicamente dos lugares para comprar y vender activos y tienen los nombres más aburridos que te podrías haber imaginado: el mercado primario y el secundario.
Un recordatorio: detrás de los activos financieros, lo que los componen son contratos. Es decir que en realidad los dos mercados se tratan de medios para la composición de contratos que indican que eres dueño de una parte de una empresa, o de un contrato a futuro de 2 toneladas de soya.
Las bolsas de valores
En el mercado primario se encuentran las Bolsas de Valores. Por ejemplo, la Bolsa Mexicana de Valores o la bolsa BIVA en México son dos ejemplos. En Estados Unidos está la Bolsa de Nueva York (NYSE, por sus siglas en inglés) o la Bolsa de Chicago.
Las bolsas se pueden especializar. La NYSE se especializa en acciones, pero en la bolsa de Chicago se dedican a los derivados, que pueden incluir contratos futuros u opciones de diferentes commodities.
Si deseas realizar una emisión de acciones o la creación de un contrato futuro, es necesario que asistas a una de las diferentes casas de bolsa que hay en el mercado accionario para que te ayuden a realizar el contrato y lanzarlo a la venta. Una vez que tus acciones han salido al mercado, pueden comercializarse a través del mercado secundario, también conocido como over the counter.
Over the counter
Literalmente significa "sobre la mesa" y se trata de una red de instituciones financieras que realizan compra y venta de activos. Si tu deseas comprar acciones de Spotify, no necesitas esperar a que se realice una nueva emisión, simplemente te acercas a tu broker de confianza y le solicitas que haga una compra. Si ya hay acciones en venta, el broker simplemente las comprará y te las pasará a tus manos.
En este proceso de compra y venta es cuando el precio de una acción llega a subir, en el caso de que no haya suficientes vendedores; o bajar, en el caso de que no haya suficientes compradores.