Los modelos son representaciones simplificadas de algo. Ese algo puede ser un objeto en la realidad o una acción más abstracta. Básicamente, los modelos nos sirven para comprender algo complejo de una mejor manera.
Por ejemplo, una maqueta nos puede ayudar a definir en dónde vamos a construir qué en un terreno definido. Un mapa nos puede ayudar a llegar a nuestro destino más fácilmente. Un diagrama de una base de datos nos puede ayudar a entender cómo interactúa una pieza de software.
Los economistas usamos varios tipos de modelos para diferentes cosas. Usamos ecuaciones para determinar el comportamiento de las personas o los grupos. Ese comportamiento lo plasmamos en gráficos con curvas que luego comprobamos usando modelos econométricos que representan el comportamiento de los datos que se registran sobre ese mismo comportamiento.
En este post veremos cómo hacer un modelo. Este es, digamos, un modelo de modelos que puede ser aplicado en diferente escala para diferentes cosas.
Crea un modelo en 5 pasos
- Define el problema que quieres solucionar. Como en muchas otras cosas, si haces el modelo sin un objetivo en mente, tu modelo no será muy útil. Siempre que hagas un modelo, piensa en este mapa del mundo con antártica en el centro. Se ve interesante, pero no tiene mucha utilidad para la navegación o para entender mejor el mundo.
- Identifica los elementos esenciales que quieres capturar y que te ayudarán a solucionar el problema. Supongamos que elegiste como problema llegar a un salón específico de tu facultad desde la entrada. Entonces los elementos que necesitas podrían ser los edificios de la facultad, los pisos, y los salones. Tal vez sea importante incluir algunos puntos de referencia como la cafetería. Realiza una lista con estos elementos. También nota que al hacer esta lista habrá muchos elementos que tendrás que excluir para hacer tu modelo más claro. Pregúntate si realmente es necesario incluir cada elemento: ¿De verdad necesitas incluir las escaleras y los árboles en tu modelo?
- Elige el tipo de modelo que se adapte mejor. Probablemente en el caso de navegar la facultad, lo mejor sea usar un mapa, pero si se trata de identificar las ganancias de una empresa con una campaña publicitaria, tal vez necesites un modelo más numérico. En ocasiones podría tratarse de un diagrama de flujo o de un grafo acíclico. En cualquier caso, es bueno considerar dos o tres antes de definir uno en particular. En casos extremos, podrías considerar incluso hacer un modelo físico. Ese fue el caso de Irving Fisher presentando un modelo hidráulico para representar la economía para su tesis de doctorado en 1891.
- Construye el modelo. Toca poner manos a la obra, ya sea dibujando, haciendo gráficos, desarrollando ecuaciones o fabricando objetos. Es momento de hacer la mejor representación que puedas de eso que quieres mostrar al mundo.
- Pon el modelo a prueba y repite el ciclo. Depende de tu objetivo, hay diferentes formas de probarlo. Un modelo de navegación debe de hacer que las personas lleguen al punto sin perderse. Si diseñaste un modelo para una base de datos, no debería haber pérdida de información. Si tu interés es enseñar algún concepto abstracto, tal vez haya que definir bien los conceptos y las variables al mostrarlo. En cualquier caso, el proceso de hacer un modelo no es fijo: debes de seguir haciendo variaciones para mejorarlo de manera continua.

Felicidades. Ya tienes tu primer modelo.