Es probable que estés buscando una idea de negocio o que ya tengas una y estás buscando aprender más sobre cómo llevarla a la realidad. Pues te tendré que decepcionar desde este momento: tu idea no vale nada.
Sí, leíste bien. Por sí misma, esa idea no tiene ningún valor. Lo voy a repetir:
Las ideas no tienen valor por si mismas. Lo que vale es la ejecución.
Esto no son necesariamente malas noticias. En primer lugar, puedes dejar de preocuparte porque te roben la idea. Por el contrario, desde este mismo momento deberías estar hablando de tu idea con todo mundo, haciendo pruebas y conociendo mejor a tu mercado. Esto es por que antes de tu idea, está el mercado. Repito: El mercado es primero.
Todo empieza con un problema
Daniel Kahneman menciona en su libro que los humanos tendemos a enfrentar una pregunta difícil cambiándola por una más fácil que sí podemos contestar. Lo peor es que normalmente no notamos haber hecho el cambio.
En este caso, cuando nos enfocamos en la idea, estamos respondiendo a la pregunta de “¿Qué quiero hacer?” es es mucho más fácil que responder “¿Qué necesita el mercado que haga?”
Para vencer este impulso, tenemos que ser conscientes de que lo tenemos y a su vez transformar la pregunta sobre el mercado en preguntas que sean un poco mas fácil de responder.
Una buena idea es buscar algún problema que a tí misma o mismo te afecte. Para que este sea un problema de verdad importante, el problema no debe de ser trivial sino uno que pudiera ser descrito como un verdadero dolor. Por ejemplo, el traslado de tu casa a la escuela es demasiado pesado para realizarse caminando o en camión, por lo que comprar una bicicleta podría llegar a ser un alivio a ese dolor, una solución a ese problema que te aqueja.
Es importante este paso, porque de otra manera no podrás convencer a otras personas a que paguen por solucionar su dolor. También es importante porque en cualquier momento podrías acabar sustituyendo también esta pregunta por tu idea. Por lo tanto, decir “El problema es que en esta ciudad no se venden Arepas Venezolanas” no es suficiente justificación si no hay a quién de verdad le duela esa falta en el mercado.
Inmediatamente después de que hayas identificado el problema, tienes que asegurarte de que existen suficientes personas con ese problema. Resolver esta pregunta es un poco más difícil, y depende mucho del contexto y de la forma en la que puedes hacer llegar la solución.